La productividad y competitividad en la formación profesional

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Dr.Roosevelt Lindorfo Barros Morales
roosevelt.barrosm@ug.edu.ec

Belkys Quintana Suarez
belkys.quintanas@ug.edu.ec

Erazo Mora Heydi Veronica
Peña Torres Carlos Joshua


RESUMEN

La formación profesional permite desarrollar la sociedad, a partir de un conjunto de acciones que se realizan para la actualización y especialización de los conocimientos, valores y capacidades del profesional, estos se evalúan a partir de indicadores e instrumentos, en este caso específicamente se valora la productividad y la competitividad de la formación profesional, esta conlleva a una dirección organizada y perfeccionada de la actividad profesional, de acuerdo al momento actual de la sociedad moderna, mostrándose la calidad de conocimientos de los docentes. Debido al desarrollo constante de la educación la sociedad requiere de profesionales con conocimientos actualizados, promoviéndose la autonomía intelectual, el pensamiento crítico y creativo, por lo tanto los estudios profundizan la cultura institucional elevándose la calidad de la investigación universitaria y el rendimiento académico.

Planteándose como objetivo general de este estudio la determinación de estrategias de integración entre la formación y la investigación social que permita evaluar la influencia de la productividad y competitividad de la formación profesional, mediante los métodos científicos tales como el histórico-lógico, sistémico y análisis-síntesis en un estudio de campo, para demostrar la fiabilidad de la información; la investigación es cualitativa y propositiva. Los resultados de la investigación pretenden potenciar la producción de conocimientos de toda la comunidad educativa con profesionales competentes y acorde a la sociedad del conocimiento en que vivimos demostrándose la revelación del modelo que desarrolle e identifique los indicadores correspondientes.

ABSTRACT

Vocational training allows society to develop, based on a set of actions that are carried out to update and specialize the knowledge, values and skills of the professional. These are evaluated based on indicators and instruments, in this case, the productivity and the competitiveness of professional training, this leads to an organized and improved management of the professional activity, according to the current moment of modern society, showing the quality of knowledge of teachers. Due to the constant development of education society requires professionals with updated knowledge, promoting intellectual autonomy, critical and creative thinking, therefore the studies deepen the institutional culture raising the quality of university research and academic performance.

The general objective of this study is to determine the strategies of integration between training and social research that allows evaluating the influence of productivity and competitiveness of professional training, through scientific methods such as the historical-logical, systemic and analysis- synthesis in a field study, to demonstrate the reliability of the information; the research is qualitative and proactive. The results of the research are intended to enhance the production of knowledge of the entire educational community with competent professionals and according to the knowledge society in which we live demonstrating the revelation of the model that develops and identify the corresponding indicators.

Palabras clave: autonomía, desarrollo profesional, educación.

Keywords: autonomy, professional development, education.



Introducción

Los procesos educativos son fundamentales para el desarrollo social y económico de un país, estos promueven el avance de la ciencia, la tecnología y mejora el desempeño profesional del hombre. Dichos procesos son fundamentales en la formación profesional de los individuos porque permite desarrollar competencias para el desempeño adecuado en el área profesional y personal. El mercado laboral es un entorno competitivo por lo tanto la sociedad requiere de profesionales autónomos que desarrollen sus habilidades, destrezas y capacidades para obtener mejores oportunidades laborales y defensas ante el desempleo.

La educación de posgrado es una inversión rentable e instrumento estratégico para el desarrollo de la sociedad porque potenciar y fomentar el saber científico, técnico y humanístico, con el propósito de fortalecer las competencias profesionales y elevar la calidad de la actividad laboral. Las universidades deben promover la formación de posgrado, es decir un nivel avanzado de educación que incite la actualización académica de los profesionales, cuya finalidad es la preparación para la docencia, la investigación, la aplicación tecnológica o la especialización de una profesión.

La investigación está orientada a seleccionar los indicadores e instrumentos para la evaluación de la productividad y competitividad en la formación profesional, obteniendo como resultado el perfeccionamiento y desarrollo de un profesional integral capaz de adaptarse a las exigencias actuales de la sociedad.


Desarrollo

A inicios de los 70 en Europa la formación profesional fue conocida como Continuing Vocational Education and Training, siendo Paul Legrand el escritor del artículo “Una introducción para el aprendizaje permanente” estableciendo diferencias entre la educación para adultos y la educación permanente refiriéndose a que esta última abarca todo el sistema educativo.

En 1971 se estableció la Comisión Internacional sobre el Desarrollo de la Educación, dirigida por Edgar Faure, el resultado fue la publicación de la obra “Aprender a Ser: La educación del futuro”, los temas tratados son la educación permanente y las sociedades educativas, generando un vínculo entre ambas para lograr que la sociedad contribuya en el proceso educativo.

En 1988 el consejo de Hannover señala que el crecimiento del capital humano mediante la educación y la formación profesional favorece el desarrollo económico de un país. En 1989, el Consejo Europeo de Estrasburgo manifiesta que las personas trabajadoras deben poder beneficiarse de formación a lo largo de su vida laboral, las empresas y los gobiernos deben extender los dispositivos y elementos para satisfacer dichas necesidades.

En 1992 Tratado de Maastricht aporta cambios significativos en Europa porque se aplica un protocolo social que busca la promoción del empleo, la mejora de las condiciones de vida y trabajo, la protección social adecuada, el diálogo social, el desarrollo de los recursos humanos para garantizar un elevado y duradero nivel de empleo y la integración de las personas excluidas del mercado laboral; y la clave de todo ello es un sistema europeo de cualificaciones profesionales (Consejo Europeo, 1993).

Los sucesivos consejos europeos Comisión Europea, 1994: Consejo Europeo de Essen, y Comisión Europea, 1995: Consejo Europeo de Canne manifiestan la necesidad de mejorar las políticas de formación profesional como mecanismo de mejora económica.

En el 2000 La Estrategia de Lisboa consideran que la educación, la formación y la cualificación están al servicio del empleo y se constituyen como una estrategia empresarial.

La declaración de Copenhague en 2002 mejora la transparencia, la información y orientación de los sistemas formativos, incorpora la validación y reconocimiento de cualificaciones y competencias entre los estados miembros y promueve la calidad de las acciones formativas.

El comunicado de Maastricht en 2004 aplica las herramientas de Copenhague; mejora las inversiones públicas/privadas, atiende las necesidades de los grupos de riesgo, identifica las necesidades de cualificación; desarrolla métodos de aprendizaje y amplía las competencias de los profesores y formadores.

El comunicado de Helsinki en el año 2006 mejora el atractivo de la Formación Profesional para el Empleo (FPE) y desarrolla, prueba e implementa las herramientas comunes para el año 2010. Y en 2008 el comunicado de Burdeos busca mejorar los vínculos entre la FPE y el mercado de trabajo, fortalecer los acuerdos de cooperación y garantizar la formación profesional de alta calidad.

En la últimas dos décadas la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico), La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) y Comisión Europea plantea una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador, adviertan de la necesidad de priorizar y vincular la formación, las competencias profesionales y el trabajo.

Según Morales Lozano (2011) “es un proceso de aprendizaje a lo largo de la vida en el que la formación garantiza un proceso de adquisición de conocimientos, competencias, valores, normas, actitudes, capacitación progresiva para gestionar la vida e interpretar e intervenir en nuestro entorno” (p.2). La finalidad de la formación es la obtener un ser humano integral.

CINTERFOR (Centro Interamericano de Investigación y Documentación sobre Formación Profesional) mantiene que “Invertir en Formación Profesional y atender a las condiciones de trabajo de la población son requisitos indispensables para la recuperación económica y la equidad social” (p.3). Son aquellos profesionales los responsables de la actividad económica de un país.

La Formación Profesional está compuesta por procesos de enseñanza-aprendizaje de carácter continuo y permanente integrados por acciones técnico-pedagógicas, la finalidad es proveer a las personas oportunidades para desarrollar competencias generales y profesionales. Esta repercute en el ámbito formativo para integrarse en los campos de la educación, del trabajo y de la producción en los que participan actores sociales con necesidades y raciocinios diferentes, tanto en las instituciones públicas y privadas.

La principal finalidad de la formación profesional en el sistema educativo es la de preparar a los estudiantes para el desempeño productivo y competitivo en el campo profesional y facilitar su adaptación a las modificaciones laborales que pueden producirse a lo largo de su vida.

Por lo tanto, estas enseñanzas tienen por objeto conseguir que los estudiantes adquieran las capacidades que les permitan:

  • Desarrollar la competencia general correspondiente a la cualificación o cualificaciones objeto de los estudios realizados.
  • Comprender la organización y características del sector productivo correspondiente, así como los mecanismos de inserción profesional
  • Desempeñar actividades e iniciativas profesionales.

La formación profesional prepara, actualiza y desarrolla las capacidades de las personas para el trabajo, cualquiera sea su situación educativa inicial, a través de procesos que aseguren la adquisición de conocimientos científico-tecnológicos requerido por una o varias ocupaciones definidas en un campo ocupacional amplio, con inserción en el ámbito económico-productivo, también contempla la especialización y la actualización de conocimientos y capacidades, tanto de las distintas trayectorias como de los niveles superiores de la educación formal.

América Latina cuenta con una larga tradición en la planificación y ejecución de programas de formación profesional desde instituciones públicas y privadas especializadas, y en muchos países, Las empresas en varios sectores generan sus propios programas de formación.

En Ecuador la formación profesional tiene como principal función:

1. Formar, capacitar, especializar y actualizar a estudiantes y profesionales en los niveles de pre-grado y post-grado en las diferentes especialidades y modalidades.

2. Preparar a profesionales y líderes con pensamiento crítico y conciencia social para que contribuyan al mejoramiento de la producción intelectual, bienes y servicios procurando su inserción en el mercado ocupacional.

3. Ofrecer una formación científica y humanística del más alto nivel académico, respetuosa de los derechos humanos, de la equidad de género y del medio ambiente.

4. Propiciar que sus establecimientos sean centros de investigación científica y tecnológica para fomentar y ejecutar programas de investigación en los campos de la ciencia, la tecnología, las artes, las humanidades y los conocimientos ancestrales.

5. Desarrollar sus actividades de investigación científica en armonía con la legislación nacional de ciencia y tecnología y la ley de propiedad intelectual.

6. Realizar actividades de extensión orientadas a vincular su trabajo académico con todos los sectores de la sociedad, sirviendo a la comunidad mediante consultorías, asesorías, investigaciones, estudios, capacitación u otros medios.

Por lo tanto, la formación profesional es considerada como una condición imprescindible para incrementar la productividad de las organizaciones, reflejándose en el crecimiento económico de los países, en el que las personas mejor instruidas aportan significativamente a dicho crecimiento.

La productividad y la competitividad establecen medidas adecuadas para establecer un rango estándar al medir al profesional, estos indicadores nos ayudan a corregir sus falencias en el caso de tenerlas, esta forma de evaluar ayuda al profesional para que tenga claro sus debilidades y fortalezas y así mejorar el desempeño de sus capacidades en el ámbito laboral.

“Para que un país aumente sus índices de productividad es necesario mejorar el sistema educativo, desde el nivel preescolar” (Reick, 1994, p.52). La educación es un sistema constituido de varias etapas que forman al ser humano desde sus primeros años escolares, para el desarrollo de conocimientos y competencias profesionales las cuales posteriormente son empleadas en el ámbito laboral.

Según Casanova (2003) “La productividad se define como el uso eficiente de recursos en la producción de diversos bienes y servicios” (p.26).

“Una de las principales condiciones que debe darse para que una estrategia de crecimiento, basada en el liderazgo exportador sea exitosa, es que las tasas de crecimiento de la productividad en este sector sean altas. Mejores salarios reales y, por consiguiente, mejores estándares de bienestar material para amplios sectores de la población provocan que la fuerza de trabajo incremente su productividad” (Solow, 2010, p.32). Esto beneficia a toda la sociedad ya que las fuentes de empleos incrementarían.

Reyes y Del Valle (2012) afirman que: “Ser competitivo requiere valerse de poderosas estrategias que perduren un período prudencial en los mercados y permita crear una nueva y mejor idea, antes que la competencia ya que de lo contrario se perderá el terreno de operación” (p.30). La competitividad incita a mejorar los conocimientos, habilidades y destrezas de los profesionales con la finalidad de tener mejores oportunidades en el mercado laboral.

En el foro El Crecimiento de la Productividad y las Políticas de Desarrollo Productivo en el que participo Ximena Ponce, subsecretaria de la SENESCYT (Secretaria de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación) tuvo como finalidad plantear soluciones para que ecuador ejecute políticas productivas de desarrollo que persistan a largo plazo.

Se están tomando medidas en la educación debido a que es el tema central para fortalecer el desarrollo, productividad e innovación. La formación del talento humano, el desarrollo científico y tecnológico son indispensables para conformación de una estructura económica y productiva trabajando en conjunto el gobierno, las instituciones educativas y el sector productivo.

Por ello se demanda que la educación sea eficiente y aporte al desarrollo del país con profesionales que estén acorde al perfil que demanda un mercado competitivo para un mejor desarrollo económico y social. Para ser competitivos en el ámbito educativo no solo se deben concentrar en un mejor sistema sino también a brindar una educación de calidad, además de establecer estrategias de mediano y largo plazo para un mejor desarrollo en las habilidades y competencias de los docentes y que estos a la vez se vean reflejados en sus estudiantes.


CONCLUSIÓN

La formación profesional en sus antecedentes históricos ha obteniendo cambios constantes en su definición aclarando que es un factor principal para mejorar la calidad y economía de un país, ya que conlleva a una mejor socialización entre la productividad y competitividad como factores influyentes a la hora de medir a los profesionales.

Hoy en día la formación profesional está en constante cambio, esto ayuda a establecer mejoras en los profesionales del mañana por lo tanto se busca una manera de evaluar la calidad en los nuevos profesionales, es decir confirmar que salgan con las competencias necesarias hacia un mercado laboral exigente, por lo cual se necesita de indicadores para poder medir a estos profesionales, debido al impacto de la formación profesional se deben establecer criterios para evaluar la competitividad y la productividad ya que estos son factores muy importantes debido a su operacionalización mediante el cual ayuda a tener una estructura clara y concisa de cómo vamos a medir al profesional.


REFERENCIAS

Casanova, F. (2003). Formación profesional y relaciones laborales. Montevideo.

Instituto Nacional de Educación Tecnológica. (Formación Profesional).

Reich, R. (1994).Trabajo de las naciones: Hacia el capitalismo del siglo XXI. California: Editor S. A. Javier Vergara.p.14

Reyes, O. y Del Valle, C. (2012). Pensamiento creativo para la generacion de competitividad en las organizaciones educactivas. Buenos Aires.

Solow, R. (2010). Crecimiento y equidad. Santiago de Chile: Universitaria.

Assenza, V. (1992). Formacion profesional y motivación para la calidad total, (pág. 3). CINTERFOR, Buenos Aires.